Tipos y características de los quesos Manchegos ecológicos - Ecocosas

Tipos y características de los quesos Manchegos ecológicos

Los amantes de la comida, sobre todo en España, conocen más que de sobra la calidad y fama de los quesos manchegos. Encontrarlos es tarea fácil, pero, a la hora de asegurarse los productos de más calidad, una apuesta segura es comprar queso manchego online en Manchegosr.

En los últimos años, debido a una mayor preocupación por la sostenibilidad, se han popularizado los quesos manchegos ecológicos. Elaborados con procesos mucho más naturales, garantizan un menor impacto ambiental sin renunciar a los buenos sabores y aromas, a satisfacer a los paladares más exigentes. ¿Y cómo son, qué les caracteriza? Vamos a abordarlo.

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Tipos de quesos manchegos ecológicos

Los quesos manchegos tienen su propia Denominación de Origen, de hecho, esta debe aparecer en la etiqueta comercial del mismo queso. Generalmente, están hechos de leche de oveja manchega y, como mínimo, pasan por un periodo de maduración de 30 días para aquellos que pesen 1,5 kg o menos y de 60 días, hasta dos años, para el resto de formatos.

Tienen una altura máxima de 12 centímetros y con un diámetro máximo de 22 centímentros, pesando en 0,4 y 4 kg. Estas características, que son las que definen a los quesos manchegos con Denominación de Origen, también definen a los ecológicos, cuya principal diferencia radica en el proceso de elaboración y maduración.

Son quesos con olores lácticos y acidificados que, en los más curados, llegan a presentar matices picantes y una larga persistencia. Gracias además a la leche de oveja manchega, se consigue que quede un regusto único y bastante agradable.

Ahora bien, en función a su maduración y a parte de su elaboración, se puede hablar de diferentes tipos de queso manchego tanto normal como ecológico: añejo, semicurado y curado. Asimismo, también se pueden separar algunas de estas categorías en función del tratamiento recibido por la leche: pasteurizada o cruda.

Manchego Añejo Artesano

El queso manchego añejo se suele detectar por su corteza, ya que es bastante dura y además está libre de parásitos (podría llegar a comerse si se desea). Su aroma también es bastante distintivo, ya que es bastante intenso y fuerte, de hecho, puede llegar a tener cierto toque picante en el fondo de su sabor.

Este tipo de queso suele tener un periodo de maduración de en torno a los 12 meses, lo que provoca que pierda prácticamente toda su humedad. Gracias a esto, obtiene el sabor que tanto le caracteriza, picante e intenso, tal y como resulta su aroma. Debido a esa falta de humedad, además, es habitual que el queso se desmorone y que su pasta sea bastante amarillenta.

Manchego Curado

El queso manchego curado puede estar hecho tanto con leche cruda como con leche pasteurizada. En ambos casos posee unas características tan similares como identificativas. Para empezar, conlleva un proceso de maduración que va desde los 6 hasta los 11 meses. Para terminar, su color es oscuro y amarillento, bastante diferente al color del queso añejo.

Hay paladares que llegan a afirmar que este tipo de quesos tienen notas de sabor entre el caramelo y los frutos secos. Gracias al tiempo de maduración por el que pasa, consigue que tanto su aroma como su sabor sean bastante pronunciados. Pueden llegar a tener matices picantes, aunque no al mismo nivel que los añejos y su persistencia en el paladar suele ser bastante larga.

Manchego Semicurado

Con los quesos manchegos semicurados ocurre exactamente lo mismo que con los curados, son una categoría que se puede aplicar tanto a los hechos con leche cruda como a los hechos con leche pasteurizada.  Su tiempo de maduración es el más bajo, con entre 1 y 3 meses en función de su tamaño.

Por lo general, es el queso más elástico de todos y su pasta suele tener colores en tonos crema. Su poca curación hace que tanto su aroma como su sabor dejen unos tintes lácticos y tonos como el heno, la fruta y hasta la hierba. Todo ello con unos toques dulces ideales para paladares menos habituados a los sabores intensos.

Escoger un tipo u otro depende de preferencias en cuanto a aromas y sabores. La fama de los quesos manchegos es mundial gracias a la enorme variedad existente y a su capacidad para encajar con los vinos propios de su misma tierra, amén de por sus sabores y aromas tan característicos. Tal es su grado de reconocimiento que, a pesar de haber grandes producciones y una gigantesca distribución a prácticamente todo el mundo, en los últimos años la demanda ha sido tal que ha acabado agotando existencias de los más populares de esta D. O.

Para los amantes de la gastronomía, sobre todo para aquellos más concienciados con el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente, los quesos manchegos ecológicos son sin duda una compañía ideal a la hora de sentarse a la mesa.

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