La botella verde ha llegado

Por el momento es una isla. En el peor de los futuros podría ser un continente. El humano es extraordinario. Ha demostrado ser capaz de crear un islote de plástico en el Pacífico. En 22 años ha construido una sopa de basura tan solo tirando latas de refrescos, botes de detergente y vasos de cumpleaños desechables al contenedor y la orilla de la playa. Y eso sin tan siquiera proponérselo. Imaginen ahora que el humano se propone algo, como, por ejemplo, inventar otros recipientes que el planeta sea capaz de digerir. Un envase de papel que sustituya las botellas de leche e incluso a las botellas de vino de vidrio.

En 2007 apareció la primera botella de papel como recipiente de la leche en el Reino Unido para sustituir al plástico. La inventó Martin Myerscough y, al poco, creó la empresa GreenBottle para comercializarla. Desde principios de este año el nuevo envase, muy similar a la clásica botella de leche que se vende en este país, se está probando en los establecimientos Asda del sur de Inglaterra, según The Guardian.

El invento, inspirado en un balón de papel maché que el hijo de Myerscough llevó un día a casa, no parece haber dejado perplejo a ningún británico y la aceptación, en general, es “espectacular”, según la compañía: “El 80% de los consumidores que han probado GreenBottle prefieren estos envases al plástico y enseguida comprenden sus beneficios medioambientales”. Pero la empresa va ahora a por el vidrio y quizá la nueva propuesta resulte algo más extravagante: vino en una botella de papel.

GreenBottle está negociando con algunas cadenas de alimentación la venta de vino en botellas. “Hay mucho interés por parte de algunos supermercados y productores de vino. Así que podríamos ver ya las botellas de vino de papel el próximo año en las estanterías”, según el responsable de comunicación de la empresa, Jen Roberts.

También te puede interesar..  Científicos crean jabón magnético que podría ayudar a limpiar desastres ecológicos

La opción del papel gana por goleada. No solo es biodegradable y se descompone en varias semanas. Las botellas de papel pesan 55 gramos mientras que las de vidrio pesan 500 gramos. El coste del transporte se reduce drásticamente y la huella de carbono de los nuevos envases supone solo el 10% de la de las botellas de vidrio.

La huella de carbono de una botella de plástico también es mucho mayor que la de papel. Esta última puede reciclarse hasta 7 veces mientras que la primera solo puede pasar una vez por la planta de reciclaje. Una vez inservible, o en caso de no ser reciclado, el papel se descompone en la naturaleza. El plástico, en cambio a saber donde termine.

El precio de producción de una botella de papel es idéntico al de una botella de plástico. La maquinaria actual produce 50 envases al minuto y, por el momento, se fabrican en Turquía aunque el fundador de la compañía dijo a The Guardian que planea abrir una planta en Cornwall y, además, pretende producir una nueva generación de botellas de papel para compañías de detergentes o champú.

Para el fundador de la compañía, el éxito de GreenBottle es “una lección para el Reino Unido”, según dice en un comunicado. “A pesar de la depresión económica, estamos mostrando que es perfectamente posible triunfar si eres una compañía pequeña con una gran idea, una tecnología mejor y si estás preparado para salir y hablar con los inversores adecuados. Nosotros no hemos tenido apoyo de ningún banco pero eso no nos ha impedido seguir adelante. Si la idea es lo suficientemente potente, encontrarás la inversión seguro en alguna parte”.

También te puede interesar..  Una calle "como deberían ser todas las calles"

GreenBottle asegura que el Reino Unido ve cada día 15 millones de botellas de plástico que acaban en la basura. Una cifra que, al cabo del año, se acaba convirtiendo en 275.000 toneladas de plástico, según la BBC. Por cada hogar pasan una media de 500 botellas de plástico al año y de ellas solo 130 se reciclan. En Europa, solo el 2,5% de los envases de plástico se reciclan, según GreenBottle. El resto, las que no pasan por las plantas de reciclaje, tardarán hasta cinco siglos en descomponerse.

Guardar

Comparte si te Gusto!!

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable Raul Mannise.
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios siteground.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puede consultar la información detallada en https://ecocosas.com/aviso-legal/.